Después de muchos años, pude regresar a la ciudad de Mérida en Yucatán, México. Fue un buen viaje para distraerse, conocer, visitar  y disfrutar a la familia. Fue un plan de fin de semana, hubo poco tiempo para poder darse una vuelta más extensa y poder conocer más cosas de la zona, pero la compañía, las pláticas, los consejos y el paseo fueron de lo mejor.

Gracias Faby y Édgar que se dieron el tiempo de pasearme por la ciudad, por darme asilo y sobre todo escucharme, prometo regresar para la segunda parte.